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Sam Cook – Live at the Harlem Square Club

abril16

Soul es la palabra. Y una auténtica explosión de soul en su estado más puro y primigenio, es lo que se produjo aquella noche de 1963 en el Harlem Square Club de Florida en 1963. Una apoteosis total de poderío vocal e interpretativo a cargo del que posiblemente sea el vocalista más grande que nos ha dejado la música soul, Sam Cooke, acompañado para la ocasión por una banda completamente entregada.

Al margen de la calidad de los temas y su maestría vocal, lo fascinante este disco es la energía, la emoción y el desgarro con el que Cooke desgrana cada uno de los temas, todos interpretados con un punto más de agresividad, y ritmo que el que presentan sus exitosas y fantásticas versiones de estudio. Los fraseos casi gospel con los que enlaza los temas, y con los que capta la atención de los presentes. Su complicidad y comunión con el público. La delicadeza y sensibilidad con la que abre ese tremendo medley que incluye It’s All Right y For Sentimental Reasons, y la intensidad con la que lo interpreta. El desparrame vocal que impregna a ese fantástico Somebody Have Mercy, y el increíble comienzo y desarrollo de Bring It On Home to Me. Realmente glorioso.

Portada del Disco

Curiosamente esta joya, aunque fue grabada para publicarse en el mismo 63, como un disco en directo que se titularía One Night Stand, finalmente tardó 22 años en publicarse, ya que RCA, lo acabó editando en 1985, tras el éxito de la reedición del single Wonderful worl.

Es la mejor prueba de que Sam Cooke invento el soul… o por lo menos fue uno de los principales causantes de ello.

Escúchalo, después te pregunto si no te gusta el soul.

(extracto de libro: “1001 albums you must hear before you die”)

Les dejo una de las canciones que más me gusta dentro de todas: “Cupid”.

 

Sam Cooke - Cupid

 

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Si bien en la versión del blog anterior utilicé el seudónimo “Tux Merlín”, en realidad ese es mi nick común en la web. El verdadero, con el que firmo mis poesías es “Orlando de la Cruz” y que fue formado a partir del nombre musiquero de mi abuelo paterno, con un toque religioso “de la Cruz” en la que la figura mística de Cristo da a mi sangre los nutrientes y el impulso eterno de seguir tirando para arriba.

Muchas de las poesías escritas aquí son como frutas caídas del árbol de la vida, que han sido recogidas y puestas en canastos digitales para que el lector disfrute o critique, pero más que nada para que no queden en mi propio olvido como eso que alguna vez fue.

Sean todos bienvenidos!