Buscando el Horizonte
Al cumplirse el aniversario de este poema que pertenece a mi obra “Cruz y barro”, de tono místico/religioso, he decidido publicarla y aquí está:

Miro este mudo desierto impávido que pasa lento,
las horas que se caen a pedazos y nada es cierto,
como una metralla me perfora la sien y los recuerdos
y es un alivio saberte que aún estas aquí dentro.
¿Quién sos? Albañil de reboque fino y grueso,
tapizas mi interior y decoras mi pensamiento.
¿Quién sos? Hornero marrón y barro fresco,
construyes mi casa contra vendaval y tormentos.
¿Quién sos? Trepador y trepado de corazón eterno,
creces y subes en esta enredadera interior.
¿Quién sos? Constructor mío y mío y vuestro,
haces la vida, la pides, la estrujas, la elevas.
Somos según pertenecemos y el alma es igual,
retorna al vaso que le dio origen,
No importa el presente ni el futuro,
todo es Dios,
y volveremos a ser tierra,
tal vez algún fermento.
Absorvo este desierto momento inoportuno
que me hace rechiflar en filosofía absurda,
es solo un hueco, una agujero negro,
una hora muerta en el día espléndido,
pero miro y te dibujo desierto, sin ropas,
te he dejado desnudo
pero cómo te siento!
Orlando de la Cruz
“Cruz y barro”
17-05-2009




